Hallazgos del Renacimiento

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[editar] Hallazgos médicos del Renacimiento

Al final de la edad media, la confianza pública en los médicos y cirujanos estaba bajo mínimos. Después, en los siglos XIV y XVI un interés renovado en las artes y ciencias de Europa occidental, conocido como el renacimiento, trajo grandes avances de medicina. Los médicos y cirujanos que leyeron los textos médicos griegos y romanos redescubiertos cuestionaron sus antiguas enseñanzas. Los descubrimientos anatómicos de este periodo corrigieron por fin los errores de Galeano, que databan de unos 1.300 años antes y nuevos conocimientos, más precisos se extendieron. Los drásticos tratamientos medievales dejaron paso a la idea de que los médicos debían causar el mínimo daño posible y fomentar los procesos de curación naturales.

[editar] Avances del campo de batalla

En el siglo XVI, nuevos tratamientos surgieron entre las carnicerías de los campos de batalla. La introducción de la pólvora había causado terribles heridas de disparos, que se infectaban con gran rapidez. El paciente solía morir de dolor y del choque cuando trataban sus heridas con aceite caliente o se las sellaban con hierros candentes. Ambroise Paré, un barbero francés, desarrollo por casualidad un ungüento de yema de huevo, aceite de rosas y trementina, que era más eficaz y menos doloroso.

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