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Revisión del 19:28 19 jul 2007

Plantilla:Infobox soberano Flavio Basilisco[1]​ († 477) fue un emperador del Imperio Romano de Oriente, de la Dinastía de León, que gobernó brevemente, desde el 9 de enero de 475 hasta agosto de 476, después de que el emperador Zenón fuese forzado a abandonar Constantinopla por una revuelta.

Basilisco era el hermano de la emperatriz Aelia Verina, la esposa del emperador León I (457-474). Su relación con el emperador le permitió hacer una carrera militar que, tras varios éxitos iniciales menores, terminó en 468, cuando lideró la desastrosa invasión bizantina de la África vándala, una de las mayores operaciones militares de la antigüedad tardía.

Basilisco consiguió el poder en 475 explotando la impopularidad del emperador Zenón, el sucesor "bárbaro" de León, y un complot organizado por Verina que provocó la huida de Zenón de Constantinopla. Sin embargo, durante su corto gobierno, Basilisco se ganó la antipatía de los apoyos fundamentales de la Iglesia y el pueblo de Constantinopla, fomentando la cristología monofisista en oposición de la fe calcedonia, que recibía mayor aceptación. Además, su política de asegurar su poder mediante el nombramiento de hombres leales para cargos importantes enemistó a muchas figuras importantes de la corte imperial, incluyendo a su hermana Verina. Por tanto, cuando Zenón intentó recuperar su imperio, prácticamente no encontró oposición, entrando en Constantinopla triunfalmente y capturando y matando a Basilisco y su familia.

La lucha entre Basilisco y Zenón impidió la intervención del Imperio Occidental en la caída del Imperio Romano de Occidente, que tuvo lugar a principios de septiembre de 476. Cuando el jefe de los hérulos, Odoacro, depuso al Emperador de Occidente, Rómulo Augústulo, enviando los regalia imperiales a Constantinopla, Zenón acababa de recuperar su trono, y tan solo pudo nombrar a Odoacro dux de Italia.

Orígenes y comienzos de su carrera

Archivo:Tremissis-Aelia Verina-s4344.jpg
Moneda acuñada a nombre de Aelia Verina, mujer y posterior viuda del Emperador León I. Como hermana de Basilisco, Verina le ayudó tanto en su carrera política como militar; incluso si con ello le ayudaba, de forma involuntaria, a conseguir el poder.

Basilisco, posiblemente de origen balcánico,[2]​, era hermano de Aelia Verina, mujer de León I. También se ha dicho que Basilisco era tío de un jefe de los hérulos, Odoacro, partiendo de la interpretación de un fragmento de Juan de Antioquía (209.1), que establece que Odoacro y Armato, sobrino de Basilisco, eran hermanos.[3]​ En cualquier caso esta interpretación no está aceptada por todos los estudiosos, puesto que las fuentes no hablan de que Basilisco tuviese origen foráneo.[4]​ Se sabe que Basilisco estuvo casado con una mujer llamada Zenonis, y que tuvo al menos un hijo, Marco.

La carrera militar de Basilisco comenzó bajo el mando de León I. El emperador confirió a su cuñado el título de dux (comandante en jefe), en Tracia.[5]​ En ese país Basilisco lideró una exitosa campaña militar contra los búlgaros en 463. Luego sucedió a Rusticio en el cargo de Magister militum per Thracias (464), y consiguió una serie de éxitos contra los godos y los hunos (en las años 466 o 467).[6]

Con estas victorias la influencia de Basilisco fue creciendo, y fue ganando una mayor consideración por parte del emperador León. La intercesión de Verina en favor de su hermano ayudó a la carrera política y militar de Basilisco, consiguiendo el consulado en 465 y posiblemente el rango de patricio.[7]​ En cualquier caso, su ascenso pronto sufriría un serio revés.[2]

La desastrosa expedición contra los vándalos

El Cabo Bon, en la actual Túnez es el lugar en el que la flota bizantina comandada por Basilisco llegó a tierra para lanzar un ataque contra Cartago, la capital de los vándalos.

En 468, León eligió a Basilisco para que fuese el comandante de la famosa expedición militar contra Cartago. La invasión del reino de los vándalos era uno de los más grandes acontecimientos militares registrados en los anales de la historia, suponiendo una acción combinada por mar y por tierra con más de diez mil naves y cien mil soldados involucrados. El propósito de la operación era castigar al rey vándalo Genserico por el saqueo de Roma del año 455, en la que la todavía capital del Imperio Romano de Occidente había sido arrasada, y la emperatriz Licinia Eudoxia (viuda del emperador Valentiniano III) y sus hijas habían sido tomadas como rehenes.[2][5]

El plan fue concertado entre el emperador del Imperio Romano de Oriente, León, el emperador del Imperio Romano de Occidente, Antemio, y el general Marcelino, que disfrutaba de independencia en Iliria. Basilisco recibió órdenes de navegar directamente hacia Cartago, mientras que Marcelino atacaba y tomaba Sardinia y un tercer ejército, al mando de Heraclio de Edesa, aterrizaba en la costa libia al este de Cartago, con un rápido avance. Parece ser que las fuerzas combinadas se encontraron en Sicilia y que desde ahí las flotas partieron en periodos distintos.[5]

Los historiadores antiguos y los modernos nos dan distintas estimaciones sobre el número de naves y tropas bajo el mando de Basilisco, así como del coste de la expedición. Todas las cifras fueron enormes para la época. Nicéforo Gregoras da una cifra de 100.000 naves, mientras que Cedrenus da unos datos algo más creíbles y dice que la flota que atacó Cartago estaba compuesta por unas 1.113 naves, estando cada una cargada con cien hombres a bordo.[8]​ La estimación más conservadora de los gastos de la expedición es de unas 64.000 libras de oro, suma que excedía los ingresos del estado durante todo un año.[9]

Archivo:Hagia Sophia BW.jpg
Iglesia de Santa Sofía. La imagen muestra la forma de la Iglesia tras la reconstrucción ordenada por Justiniano I en 537. En esta Iglesia se refugió Basilisco de la furia del emperador tras la desastrosa campaña contra los vándalos.

Sardinia y Libia ya habían sido tomadas por Marcelino y por Heraclio, cuando Basilisco llegó al Promontorium Mercurii, hoy llamado cabo Bon, opuesto a Sicilia y a unas cuarenta millas de Cartago. Genserico solicitó a Basilisco cinco días de margen para poder esbozar las condiciones de la rendición.[10]​ Sin embargo, durante las negociaciones Genserico reunió a sus naves y atacó por sorpresa la flota romana. Los vándalos habían llenado muchas de sus naves con materiales combustibles y, por la noche, estos brulotes fueron enviados contra la flota invasora. Por su parte, los comandantes bizantinos trataron de rescatar a algunas naves de la destrucción, pero sus maniobras fueron bloqueadas por el ataque de otras naves vándalas.[5]

Basilisco huyó en mitad de la batalla.[11]​ La mitad de la flota romana fue quemada, hundida o capturada, y la otra mitad huyó con Basilisco. La expedición, en su conjunto, fue un fracaso. Heraclio se retiró a través del desierto hasta Tripolitania, en dónde mantuvo la posición durante dos años y hasta que fue llamado de vuelta. Marcelino se retiró a Sicilia, en dónde fue alcanzado por Basilisco;[12]​ si bien el general murió objeto de un asesinato, puede que instigado por Ricimero o por alguno de su propios capitanes. El rey de los vándalos expresó su sorpresa y satisfacción por el hecho de que los propios romanos se dedicasen a eliminar a sus enemigos más formidables.[5]

A su vuelta a Constantinopla Basilisco se refugió en la Iglesia de Santa Sofía para escapar del furor del pueblo y de la venganza del emperador. Gracias a la mediación de Verina Basilisco obtuvo el perdón imperial, y fue castigado simplemente con el exilio en Heraclea Síntica, en Tracia.[13]

Ascenso al poder

En 471 y 472 Basilisco ayudó a León I a deshacerse de la influencia germánica en su corte, ayudando en el asesinato del Magister militum alano Aspar. La muerte de Aspar causó una revuelta en Tracia, dirigida por el ostrogodo tracio Teodorico Estrabón.

Basilisco fue enviado a sofocar la revuelta, lo cual logró hacer con la ayuda de su sobrino Flavio Armato. En el año 474 recibió el rango de caput senatus, "primero entre los senadores".[6]

A la muerte de León, Zenón, que era un "bárbaro" de Isauria pero al mismo tiempo estaba casado con una hija del emperador, ascendió al trono, tras un corto reinado de su propio hijo, León II (474). Los orígenes bárbaros del emperador causaron una cierta antipatía contra Zenón en el pueblo de Constantinopla. Además, la importante porción del ejército formada por soldados de origen germánico, dirigida a su vez por Teodorico Estrabón, estaban enfrentados con los oficiales isáuricos que León I había traído para reducir su dependencia en los ostrogodos. Por último, Zenón se libró de su compañero y general isáurico Illo, que había sido sobornado por Basilisco. En el centro de la conspiración estaba Verina, que fomentaba la rebelión popular contra el emperador. El levantamiento, apoyado por Teodorico Estrabón, Illo y Armato, tuvo éxito, y Verina convenció al emperador para que huyese de la ciudad. Zenón huyó a su lugar de origen, llevándose consigo a alguno de los isáuricos que vivían en Constantinopla, además del tesoro imperial. Basilisco fue entonces proclamado Augusto el 9 de enero de 475[14]​ en el palacio Hebdomon, por los ministros de palacio y por el Senado.[15]​ La población de Constantinopla, por su parte, obtuvo su venganza contra Zenón asesinando a casi todos los isáuricos que quedaban en la ciudad.[13][12]

Al comienzo todo pareció ir bien para el nuevo emperador, que incluso intentó establecer una nueva dinastía confiriendo el título de Augusta a su esposa Aelia Zenonis y nombrando César a su hijo Marco;[16]​. Sin embargo, por causa de su incapacidad de gestión como emperador, Basilisco perdió pronto a la mayor parte de sus partidarios.

Gobierno

Corrupción e incendio de Constantinopla

El problema más urgente al que se enfrentaba el emperador era la escasez de recursos que quedaban en el tesoro imperial tras la huída de su anterior ocupante. Basilisco se vio obligado a imponer fuertes tributos y a volver a la práctica de subastar los cargos públicos, con el descontento que ello provocó en la población. También buscó fondos de la iglesia, con la ayuda del Prefecto Epinicus, el favorito de Verina.[12]

Además, al poco de comenzar su reinado Constantinopla sufrió un inmenso incendio que destruyó casas, iglesias e incineró completamente la gran biblioteca construida por el Emperador Juliano.[17]​ El fuego fue visto como un mal augurio para el gobierno de Basilisco.

Tensiones con sus colaboradores

Basilisco había confiado en el apoyo de algunas de las más importantes figuras de la corte en su apuesta por alzarse en el trono. Sin embargo, en poco tiempo perdió gran parte de estos apoyos.

En primer lugar, Basilisco dejó de contar con el apoyo de su propia hermana Verina tras ejecutar a Patricio, el Magister Officiorum. Patricio era el amante de Verina, y la emperatriz había planeado elevarle al rango imperial y casarse con él. Es más, la propia revuelta contra Zenón se había llevado a cabo para alzar a Patricio como nuevo emperador. Basilisco, sin embargo, había engañado a su hermana y, tras la huída de Zenón, hizo que los ministros y el Senado le eligiesen a él como nuevo emperador, y no a Patricio. Basilisco ordenó que se diera muerte a Patricio, dado que el cargo político que representaba era, al mismo tiempo, el candidato natural para derrocar al nuevo emperador. La consecuencia sería que Verina acabaría intrigando contra el propio Basilisco debido a la ejecución de su amado.[18]

Por otra parte, Teodorico Estrabón también se apartó del nuevo emperador, tras haber sido uno de los principales apoyos de su ascenso gracias al odio que tenía Zenón por culpa de su origen isáurico. Basilisco había alzado a su propio sobrino Armato (de quien se rumoreaba que también era amante de la esposa de Basilisco) al rango de magister militum, el que ocupaba Estrabón. Por último, el apoyo de Illo también flaqueaba por culpa de la masacre a los isáuricos que Basilisco había permitido.[5][12]

Controversias religiosas

Por aquella época, la unidad de la fe cristiana se veía amenazada por la lucha entre monofisitas y ortodoxos que defendían el Concilio de Calcedonia. Eran dos concepciones opuestas de la naturaleza de Cristo: los monofisitas entendían que Cristo sólo tenía una naturaleza divina, mientras que los ortodoxos mantenían que en Cristo se combinaban ambas facetas, la divina y la humana. El Concilio de Calcedonia, convocado por el emperador Marciano en 451, había dejado fuera de los monofisitas, con el apoyo del Papa de occidente y muchos de los obispos de oriente. Sin embargo, la posición teológica monofisita todavía contaba con muchos apoyos: los dos Patriarcas monofistas, Timoteo II de Alejandría y Peter Fullo de Antioquía fueron depuestos.[19]

Desde el comienzo de su reinado, Basilisco mostró su apoyo a los monofisitas. Zacarías Escolástico comenta que un grupo de monjes egipcios monofisitas, tras enterarse de la muerte del emperador León, se habían trasladado de Alejandría a Constantinopla a hacer una petición a Zenón en favor de Timoteo, pero al llegar a la capital se encontraron a Basilisco en el trono en lugar de a Zenón. El Magister Officiorum Teoctisto, médico oficial en ese momento de Basilisco, era hermano de uno de los monjes, por lo que la delegación consiguió la deseada audiencia con Basilisco y, con el apoyo de Tectisto y de la emperatriz, lograron convencer a Basilisco para que trajese de vuelta del exilio a los Patriarcas monofisitas.[20]

Basilisco les reinstauró en sus puestos,[21]​ y promulgó una encíclica (Enkyklikon) el día 9 de abril de 475 en la que exhortaba a los obispos a sólo aceptar como válidos los tres primeros sínodos ecuménicos, y que rechazaran el Concilio de Calcedonia.[19]​ Todos los obispos debían firmar el edicto y, mientras que la mayoría de los obispos orientales aceptaron la encíclica, el Patriarca Acacio de Constantinopla se negó, con el apoyo de la población de la ciudad, y mostró claramente su desdén hacia Basilisco cubriendo de negro los iconos de la Iglesia de Santa Sofía.[22]

Caída y muerte

Moneda acuñada por el emperador Zenón. Zenón, cuyo nombre original era Tarasicodissa, procedía de Isauria, y era por tanto considerado un "bárbaro" y no era querido por la gente de Constantinopla. Basilisco explotó con éxito esta impopularidad para conseguir el púrpura para sí mismo, aunque se volvió también impopular a su llegada al poder, principalmente por cuestiones teológicas.

Poco después de su ascenso, Basilisco envió a Illo y a su hermano Trocundo contra Zenón. Éste se había refugiado en su fortaleza nativa, y había retomado la vida de un jefe isáurico. Basilisco, sin embargo, fue incapaz de cumplir las promesas que había hecho a estos generales y, además, éstos recibieron cartas de los ministros dirigentes de la corte, que les urgían para ayudar a traer de vuelta a Zenón. La ciudad había llegado a un momento en que prefería restaurar a Zenón en el poder, a pesar de su extranjería, a tener a un monofisita cuya impopularidad se incrementaba cada vez más por la rapacidad de sus ministros.[13]

Durante sus operaciones en Isauria, Illo capturó al hermano de Zenón, Longino, y le mantuvo encerrado en una fortaleza isauria. Pensando que tendría gran influencia en la corte de un Zenón restaurado en el poder, se cambió de bando y marchó con Zenón a Constantinopla en el verano de 476. Cuando Basilisco recibió noticias del peligro, corrió para derogar todos sus edictos eclesiásticos y para conciliarse con el patriarca y con el pueblo, pero ya era demasiado tarde.[13]

Armato, como magister militum, fue enviado con todas las fuerzas disponibles a Asia Menor, para oponerse al avance del ejército de Zenón. Sin embargo, los mensajes secretos cruzados con Zenón, que le prometió dar el título de magister militum de por vida y conferir el rango de César a su hijo, le indujo a traicionar a Belisario.[23]​ Armato evitó la carretera por la que Zenón avanzaba y marchó a Isauria por otra vía. Su traición marcó el destino de Belisario.[13]

En agosto de 476, Zenón asedió Constantinopla.[24]​ El Senado abrió las puertas de la ciudad al ejército de Zenón, permitiendo al emperador depuesto recuperar el trono. Basilisco se refugió en el santuario de una iglesia, pero fue traicionado por Acacio y se rindió junto con su familia tras conseguir la solemne promesa de Zenón de no derramar su sangre. Basilisco, su mujer Aelia Zenonis y su hijo Marco fueron enviados a una fortaleza en Capadocia,[25]​ Zenón les dejó encerrados en una cisterna vacía hasta su muerte.[2][26]

Basilisco gobernó durante veinte meses. Las fuentes le describen como un exitoso general, pero lento de entendimiento y fácil de engañar.[6]

Notas

  1. Su nombre completo sólo se conoce a través de los Fasti consulares; en todas las demás fuentes se le conoce simplemente como Basilisco.
  2. a b c d Elton.
  3. Krautschick.
  4. Macgeorge.
  5. a b c d e f Smith.
  6. a b c Martindale.
  7. Martindale. También es posible que el rango de patricio lo obtuviese en 471/472, por ayudar a León a deshacerse de la influencia germánica de su corte, si bien existen referencias a Basilisco como patricio más tempranas, en 468.
  8. Georgius Cedrenus, según Smith.
  9. Boardman.
  10. Procopio sugiere que Genserico apoyó su solicitud de una tregua con un soborno.
  11. El lugarteniente de Basilisco, Juan, cuando estaba superado por los vándalos, rechazó el perdón que le había ofrecido Genso, hijo de Genserico, y saltó por la borda equipado con su armadura pesada, muriendo ahogado en el mar. Sus últimas palabras fueron que no podía soportar rendirse a esos "perros impíos" de los vándalos. Los vándalos, de hecho, eran arrianos (Procopio).
  12. a b c d Friell.
  13. a b c d e Bury.
  14. Existe un horóscopo hecho el día de la coronación de Basilisco -12 de enero de 45, a las 9 de la mañana-, posiblemente hecho por uno de los partidarios de Zenón. El horóscopo, preservado junto con los horóscopos de otros dos usurpadores al trono de Zenón a través de las fuentes árabes, predice correctamente el final del gobierno de Basilisco en dos años. Véase Barton, Tamsyn (Dec de 2002). Power and knowledge: Astrology, physiognomics, and medicine under the Roman Empire. University of Michigan Press. pp. p. 60. ISBN 0-472-08852-1. 
  15. La tradición permitía al Senado reconocer legalmente a un usurpador, por lo que Basilisco era el nuevo emperador legal. Sin embargo, era la primera sucesión tras un golpe militar desde hacía cien años (Friell).
  16. Basilisco acuñó monedas celebrando el gobierno conjunto con su hijo marco y en honor a su esposa Aelia Zenonis, Augusta. Véase Yonge Akerman, John (2002) [1834]. A Descriptive Catalogue of Rare and Unedited Roman Coins. Adamant Media Corporation. pp. p. 383. ISBN 1-4021-9224-X. 
  17. Esta biblioteca, que se encontraba ubicada dentro de una basílica cerca de la cisterna subterránea construida por Justiniano I, contenía 120.000 volúmenes, incluyendo un famoso pergamino de 35 metros de largo, en el que estaban inscritas las obras La Ilíada y La Odisea de Homero en letras doradas.
  18. Bury. Según Cándido, tras la muerte de Patricio Verina intrigó en favor de Zenón, pero su plan fue descubierto por Basilisco. Sólo a intercesión de Armato conseguiría salvar su vida.
  19. a b "Pope St. Simplicius", Catholic Encyclopedia.
  20. Zacharias Scholasticus.
  21. Samuel.
  22. Evagrius Scholasticus.
  23. Según Procopio, Armato rindió su ejército a Zenón con la condición de que éste confiriese a su hijo el rango de César, y que le reconociese como sucesor al trono tras su muerte. Después de que Zenón recuperase el trono, llevó a cabo su promesa de ascender al hijo de Armato, llamado Basilisco, a César, pero poco después le arrebató el cargo y dio muerte a Armato.
  24. El líder de los godos de Panonia, Teodorico de Amal (más tarde conocido como Teodorico el Grande) se había aliado con Zenón. Teodorico habría atacado a Basilisco y a sus godos tracios (foederati), comandados por Teodorico Estrabón, recibiendo a cambio de sus servicios el cargo de magister militum que ocupaba Estrabón y los pagos que anteriormente se hacían a los godos tracios. Se ha sugerido que Constantinopla estaba sin defensas en el asedio de Zenón porque Estrabón se había ido al norte a contrarrestar ésta amenaza. Véase Heather, Peter (May de 1998). Goths. Blackwell Publishing. pp. pp. 158–159. ISBN 0-631-20932-8. 
  25. Elton dice que el nombre de la fortaleza era Limnae, mientras que Smith habla de Cucusio, y Evagrio Escolático de Acusio.
  26. Procopius.

Referencias

Fuentes primarias

Fuentes secundarias

External links


Precedido por:
Zenón
Emperador del Imperio Bizantino
474 - 475
Sucedido por:
Zenón