Diferencia entre revisiones de «Raza vasca»

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La mayoría de los autores localizaba a esta raza en los territorios del [[País Vasco]], [[Navarra]] y el [[País Vasco Francés]] y en aquella época aludían a dicho concepto de ''[[raza]]'' en alusión a los términos actuales de «''etnia''» o «''pueblo''», mezclándolo con connotaciones socioculturales, y no solo relativo a definiciones biogenéticas.
La mayoría de los autores localizaba a esta raza en los territorios del [[País Vasco]], [[Navarra]] y el [[País Vasco Francés]] y en aquella época aludían a dicho concepto de ''[[raza]]'' en alusión a los términos actuales de «''etnia''» o «''pueblo''», mezclándolo con connotaciones socioculturales, y no solo relativo a definiciones biogenéticas.

"Los vascos no se diferencian genéticamente del resto de las poblaciones de la Península Ibérica", sentencia Hafid Laayouni, de la Unidad de Biología Evolutiva de la Universidad Pompeu Fabra. Junto con Francesc Calafell y Jaume Bertranpetit, acaba de publicar en la revista Human Genetics los resultados de un trabajo que hace añicos el mito del origen de los vascos. El título del artículo lo dice todo: "A genome-wide survey does not show the genetic distinctiveness of Basques" (Un estudio a la escala del genoma no muestra el carácter genético distintivo de los vascos). Laayouni y sus colegas han comparado el ADN de 300 individuos de 10 regiones españolas "a fin de aclarar la relación genética de los vascos con las poblaciones de su entorno". En 1923 el prehistoriador catalán Pedro Bosch-Gimpera escribió un artículo, titulado "El problema etnológico vasco y la arqueología", en el que sostenía que "el pueblo vasco es en realidad el descendiente del antiguo grupo de la cultura pirenaica, cuyos orígenes se remontan al pueblo indígena del norte de España del Paleolítico Superior". A mediados del siglo pasado, basándose en la preponderancia del factor Rh negativo entre los vascos, el químico y hematólogo británico Arthur Ernest Mourant propuso que son los únicos descendientes puros de los cazadores-recolectores del Paleolítico, de los europeos originales. El resto de los habitantes del continente eran, en su opinión, producto de la mezcla entre esa población paleolítica y los emigrantes que trajeron después la agricultura al continente desde Oriente Próximo. La singularidad del euskera parecía apuntar en esa dirección.
La idea del origen ancestral y diferenciado de los vascos fue acogida con júbilo por el nacionalismo porque implicaba que la historia y la ciencia respaldaban sus pretensiones territoriales. Y el origen del pueblo vasco se rodeó de un halo enigmático que, por ejemplo, llevó al pseudohistoriador Louis Charpentier a escribir un libro titulado El misterio vasco (1975), reeditado el año pasado como El linaje cromagnon. En él, decía que "el pueblo vasco ha conseguido, a lo largo de los siglos, conservar y desarrollar su cultura de origen cromagnonoide", y que los celtas no cruzaron sus tierras porque eran "territorio sagrado para los descendientes de la raza cromagnon" y, luego, los romanos firmaron tratados con los indígenas, quienes "aceptaron la instalación de factorías y establecimientos [romanos], que en nada perjudicaron su soberanía". Sólo faltaban Astérix y Obélix en esa romántica visión de la prehistoria que llevó durante décadas a la inteligentsia vasca a negar la romanización del territorio.
El estudio de Laayouni, Calafell y Bertranpetit destruye esa visión mítica tan del gusto de cierto nacionalismo. "Los vascos no pueden considerarse un grupo aislado desde una perspectiva genética, y las interpretaciones sobre su origen deben revisarse", sostienen los autores. Entonces, ¿cómo se explican las peculiaridades detectadas por estudios anteriores que respaldaban a la singularidad vasca? Según ellos, a que las consideradas características de la vasquidad -incluido el Rh negativo- se deben a que los genes implicados "son objetivos obvios de la selección natural en las poblaciones ancestrales, incluso a una escala microgeográfica". Es decir, que la peculiaridad genética de los vascos no estriba en su origen -el mismo que el del resto de los europeos-, sino en los factores ambientales y patógenos han estado expuesto durante su estancia en el Viejo Continente. "Nuestro análisis muestra que, desde el punto de vista del genoma, los vascos no se diferencian de otras poblaciones ibéricas", escriben los biólogos en Human Genetics.


Políticamente la ideología del [[Nacionalismo vasco]] alegaba en sus inicios que dicha raza coincidiría territorialmente con los límites físicos de su patria, ''[[Euzkadi]]'' o ''[[Euskal Herria]]'' y la ''raza vasca'' era usada como elemento identitario y como base de una teoría de construcción nacional, en contraposición a los conceptos de [[raza ibérica]] o [[raza latina]] que eran usados por los [[nacionalismo español|nacionalistas españoles]], teniendo en los primeros escritos de [[Sabino Arana]] su máximo exponente.
Políticamente la ideología del [[Nacionalismo vasco]] alegaba en sus inicios que dicha raza coincidiría territorialmente con los límites físicos de su patria, ''[[Euzkadi]]'' o ''[[Euskal Herria]]'' y la ''raza vasca'' era usada como elemento identitario y como base de una teoría de construcción nacional, en contraposición a los conceptos de [[raza ibérica]] o [[raza latina]] que eran usados por los [[nacionalismo español|nacionalistas españoles]], teniendo en los primeros escritos de [[Sabino Arana]] su máximo exponente.

Revisión del 06:03 25 feb 2010

Raza vasca fue un término antropológico utilizado por historiadores, literatos y etnógrafos principalmente vasco-navarros en el siglo XIX.[1]

La mayoría de los autores localizaba a esta raza en los territorios del País Vasco, Navarra y el País Vasco Francés y en aquella época aludían a dicho concepto de raza en alusión a los términos actuales de «etnia» o «pueblo», mezclándolo con connotaciones socioculturales, y no solo relativo a definiciones biogenéticas.

"Los vascos no se diferencian genéticamente del resto de las poblaciones de la Península Ibérica", sentencia Hafid Laayouni, de la Unidad de Biología Evolutiva de la Universidad Pompeu Fabra. Junto con Francesc Calafell y Jaume Bertranpetit, acaba de publicar en la revista Human Genetics los resultados de un trabajo que hace añicos el mito del origen de los vascos. El título del artículo lo dice todo: "A genome-wide survey does not show the genetic distinctiveness of Basques" (Un estudio a la escala del genoma no muestra el carácter genético distintivo de los vascos). Laayouni y sus colegas han comparado el ADN de 300 individuos de 10 regiones españolas "a fin de aclarar la relación genética de los vascos con las poblaciones de su entorno". En 1923 el prehistoriador catalán Pedro Bosch-Gimpera escribió un artículo, titulado "El problema etnológico vasco y la arqueología", en el que sostenía que "el pueblo vasco es en realidad el descendiente del antiguo grupo de la cultura pirenaica, cuyos orígenes se remontan al pueblo indígena del norte de España del Paleolítico Superior". A mediados del siglo pasado, basándose en la preponderancia del factor Rh negativo entre los vascos, el químico y hematólogo británico Arthur Ernest Mourant propuso que son los únicos descendientes puros de los cazadores-recolectores del Paleolítico, de los europeos originales. El resto de los habitantes del continente eran, en su opinión, producto de la mezcla entre esa población paleolítica y los emigrantes que trajeron después la agricultura al continente desde Oriente Próximo. La singularidad del euskera parecía apuntar en esa dirección. La idea del origen ancestral y diferenciado de los vascos fue acogida con júbilo por el nacionalismo porque implicaba que la historia y la ciencia respaldaban sus pretensiones territoriales. Y el origen del pueblo vasco se rodeó de un halo enigmático que, por ejemplo, llevó al pseudohistoriador Louis Charpentier a escribir un libro titulado El misterio vasco (1975), reeditado el año pasado como El linaje cromagnon. En él, decía que "el pueblo vasco ha conseguido, a lo largo de los siglos, conservar y desarrollar su cultura de origen cromagnonoide", y que los celtas no cruzaron sus tierras porque eran "territorio sagrado para los descendientes de la raza cromagnon" y, luego, los romanos firmaron tratados con los indígenas, quienes "aceptaron la instalación de factorías y establecimientos [romanos], que en nada perjudicaron su soberanía". Sólo faltaban Astérix y Obélix en esa romántica visión de la prehistoria que llevó durante décadas a la inteligentsia vasca a negar la romanización del territorio. El estudio de Laayouni, Calafell y Bertranpetit destruye esa visión mítica tan del gusto de cierto nacionalismo. "Los vascos no pueden considerarse un grupo aislado desde una perspectiva genética, y las interpretaciones sobre su origen deben revisarse", sostienen los autores. Entonces, ¿cómo se explican las peculiaridades detectadas por estudios anteriores que respaldaban a la singularidad vasca? Según ellos, a que las consideradas características de la vasquidad -incluido el Rh negativo- se deben a que los genes implicados "son objetivos obvios de la selección natural en las poblaciones ancestrales, incluso a una escala microgeográfica". Es decir, que la peculiaridad genética de los vascos no estriba en su origen -el mismo que el del resto de los europeos-, sino en los factores ambientales y patógenos han estado expuesto durante su estancia en el Viejo Continente. "Nuestro análisis muestra que, desde el punto de vista del genoma, los vascos no se diferencian de otras poblaciones ibéricas", escriben los biólogos en Human Genetics.

Políticamente la ideología del Nacionalismo vasco alegaba en sus inicios que dicha raza coincidiría territorialmente con los límites físicos de su patria, Euzkadi o Euskal Herria y la raza vasca era usada como elemento identitario y como base de una teoría de construcción nacional, en contraposición a los conceptos de raza ibérica o raza latina que eran usados por los nacionalistas españoles, teniendo en los primeros escritos de Sabino Arana su máximo exponente.

En el siglo XIX, raza fue un concepto central de la antropología[2]​ y mayoritariamente se usaba el concepto de "raza vasca" como elemento diferenciador pero sin atribuir a esa raza una superioridad respecto a las otras razas[3][4][5]

La alusión generalizada a la raza pervivió a principios del siglo XX hasta que cayó universalmente en desuso al utilizarlo la ideología nazi para promulgar el exterminio de las razas presuntamente inferiores. En la actualidad hace alusión a los caracteres peculiares que siguen siendo observables en los habitantes de esas tierras.[6][7]

Polémica sobre el origen de la «raza vasca»

El origen de los vascos surge ya desde la idea mítica de que, los vascos provenían de Tubal, nieto de Noé, (véase Tubalismo) o de un ancestro legendario llamado Aitor, por lo que persiste hoy día la polémica sobre el origen de los vascos y de su lengua.

Cuando en 1801, Humboldt, intelectual y diplomático prusiano, fundador de la Universidad de Berlín, llegó al País Vasco, se sorprendió de que sus habitantes no fueran conocidos por un nombre común:

Cuando se quiere nombrar a todo el conjunto de la nación vasca cae uno en la perplejidad y se busca en vano el término aceptable a la vez por españoles, franceses y alemanes. Los franceses no conocen ninguna denominación general. Dicen Biscayens, cuando hablan de los de la península; Basques cuando hablan de los vasco-franceses; y en caso necesario recurren al nombre antiguo, Cantabres. (...) Los habitantes mismos se nombran según las provincias: vizcaínos, guipuzcoanos, alaveses... así ha perdido este desdichado pueblo hasta la unidad de su nombre.

Finalmente concluye:

Cuando se trate de todo el pueblo esparcido por el país vasco-francés, provincias vascongadas y Navarra: Vascos.

La sorpresa del anterior, queda acreditada actualmente porque han sido múltiples y diversas las teorías sobre el origen de los vascos, muchas de ellas vinculadas a orientaciones políticas muy concretas que tienen como objetivo acreditar o desacreditar los principios nacionalistas vascos o españoles de cada una de ellas:

  • origen caucásico: una de las teorías más conocidas y generalizadas debida a ciertas similitudes del idioma con el idioma georgiano y algunas otras costumbres. De hecho la ciudad de Bilbao se hermanó con Tiflis y el lehendakari fue proclamado Doctor Honoris Causa de la Universidad de Tbilisi. Se da la circunstancia de que en Georgia existe una «Iberia caucásica», que era el nombre usado por los griegos y romanos antiguos para designar al antiguo reino georgiano de Kartli, lo que confundía a los geógrafos antiguos.
  • origen bereber: debido a las semejanzas idiomáticas entre ambas poblaciones, otros autores han señalado su falsedad dado que se intentaba asemejar las lenguas bereberes con neologismos o con préstamos latinos del euskera.
  • origen íbero: debido a que se parecerían sus lenguas (véase Vascoiberismo). Otros autores afirman que sólo un escaso 8% de la desconocida lengua íbera se puede traducir basándose en el euskera, por lo que niegan tal afirmación.
  • origen celta: debido a la similitud de muchos monumentos prehistóricos dispersos por su geografía. En 1999, Mariano Grondona, escribió en el diario argentino La Nación un artículo llamado Paz en Irlanda, Guerra en España[8]​ afirmando que:
Los celtas resistieron todos los intentos por destruir su identidad y su lengua. Hoy convertidos en irlandeses, escoceses, galeses y vascos, persisten triunfalmente al iniciar su quinto milenio.
A lo que muchos otros contestaron, entre otras cosas, que los vascos surgen en el 10.000 a. C. y los celtas del 1200 a. C.
  • origen vasco: esta teoría afirma que fueron los vascos los que crearon su propio idioma. Apoya está teoría el hecho de que se hayan encontrado cráneos definidos por algunos autores como Barandiaran como del «tipo vasco» en yacimientos neolíticos, o que palabras como hacha (aizkora o haizkora) se formen a partir de la palabra roca (aitz o haitz).
  • "origen Usko-Mediterráneo": los vascos, dejando aparte su indudable carácter de aislado genético relativo, hablan una de las lenguas más antiguas del mundo, perteneciente a las lenguas Usko-Mediterráneas, que incluyen también las caucásicas, el bereber, el íbero y el etrusco, entre otras (ver "Iberian-Guanche inscriptions", Wikipedia en inglés).

Sobre la morfología vasca

Los rasgos somáticos de los vascos, según diversos estudios realizados, son: constitución robusta, cráneo braquicéfalo, cara de contorno triangular y sienes muy acusadas, «cabeza de liebre con las sienes salientes» (tête de liébre á tempes gonflées); orificio occipital muy inclinado con el punto más anterior (basio) mucho más próximo al vértice que el posterior (opistio). Particularidad causa del alto ortognatismo (ángulo del perfil de la cara próximo a los 90º). Color de los ojos con frecuencia café o verde, nariz alta, saliente y barbilla puntiaguda.

Los vascos, por su morfología, por su lengua y por su etnia, aparecen netamente individualizados entre las razas del sudoeste de Europa, lo que parece plantear la conclusión de la singularidad somática del pueblo vasco, con lo que cabría hablar, no ya de un pueblo, sino de una raza.
Augusto Panyella. Director del Museo Etnológico de Barcelona
El cráneo vasco es típicamente europeo en todos los aspectos (...) su más próximo parecido es el británico, común de la era de hierro y no dista mucho del etrusco.
Encyclopedia Britannica, vol. 3, p. 186
Los dos cráneos hallados en Urtiaga, fechados hace 7.000 años, y depositados en el Museo de San Telmo de San Sebastián ya coinciden con el tipo vasco actual: el fruto de una evolución local de Cro-Magnon que los antropólogos llaman «Pirenaico».
El antropólogo, Aita Barandiaran

De todos modos, la morfología vasca, ha resultado ser poco generalizable, dado el elevado número de diferencias entre individuos participantes en estudios poblacionales recientes. Por ejemplo, el fenotipo del color de pelo demostró ser variable según la región estudiada: existe una amplia gama de colores que van del negro oscuro (Bizkaia), al rubio intenso (Álava), aunque sí se llegó a determinar un predominio del color oscuro. Muy interesante resultó asimismo el hallazgo de individuos con cráneos dolicocéfalos en la región del Duranguesado, y que el predominio de la mandíbula sea de tipo rectangular en esta región, así como los ojos oscuros y prominencias cigomáticas notables, que confieren una conformación de «cara rectangular».

Sobre la genética vasca

1949. Arthur E. Mourant publicó un estudio por el que, estudiando el Rh de los vascos, descartaba cualquier parentesco con sus vecinos[[3]]:

Los grupos sanguíneos dan gran frecuencia del grupo O y la mas baja en B de todo el continente. Respecto al Rh, muestran la más alta frecuencia de Rh negativo —cerca del 30% de individuos— hallada en cualquier población Europea. Resumiendo, la posición de los vascos en el extremo final de la escala de frecuencia de estos dos aspectos —grupo sanguíneo y Rh— muestra que son diferentes en origen de los demás pueblos, y que sus vecinos más inmediatos han contribuido muy poco a su linaje.
G.M Morant, A.E. Mt. (Biometrika, vol. 21, London 1949)

En 1993, el ex presidente del PNV, Xabier Arzalluz, fue tildado de racista (lo que demuestra lo politizado de la cuestión) al hablar del origen de los vascos y su Rh negativo, en referencia a los estudios realizados por la Universidad de Florida (EEUU), cuyo responsable manifestó que el vasco:

"Es un pueblo muy interesante, porque se cree que desciende directamente de los cromañones, grupos paleolíticos que pintaron Altamira y Lascaux. Representan un enclave, un refugio que existía en la península durante la última glaciación y que dio origen a diferentes expansiones de ese foco".


En 1997, un estudio sobre las poblaciones ibéricas, realizado por Arnaiz-Villena y Jorge Martínez Laso del departamento de Inmunología del Hospital 12 de Octubre de Madrid y profesores de Medicina de la Universidad Complutense determinó que los vascos estaban más cercanos genéticamente al resto de habitantes de la Península y a los norteafricanos de origen bereber que al resto de poblaciones europeas. En toda su investigación, también hallaron un haplotipo (A11-B27-DR1) que se encuentra únicamente en los vascos.

En este sentido opinan Anne Cambon Thomsen, de Toulouse, y los doctores Pandya y Tyler-Smith, de la Universidad de Oxford, que encontraron claras similitudes entre vascos y los norteafricanos; por su parte, Santachiara-Benerecetti, de Pavía, las halló entre vascos y sardos utilizando para ello marcadores del cromosoma Y.


1999-2000. La sección de Antropología del Dpto. de Biología Animal de la Universidad de Barcelona,[9]​ al igual que otros estudios,[10]​ ha realizado un estudio de ADN encontrado en restos prehistóricos vascos:

Los resultados muestran claras diferencias mutacionales respecto a la secuencia más común de los europeos actuales. En ninguna de las 12 muestras analizadas se detecta el haplogrupo V, objeto de debate en la literatura científica actual sobre el origen de los vascos. La aportación de estas secuencias supone un salto cualitativo en los estudios de prehistoria. A causa del aún bajo efectivo de individuos disponible no pueden extraerse conclusiones de carácter general.

2001. Bryan Sykes, catedrático de genética humana de la Universidad de Oxford tras analizar el ADN mitocondrial de un gran número de europeos, afirma que los vascos están estrechamente emparentados con el resto de los europeos y pertenecen mayoritariamente al «clan Helena», el más exitoso de los clanes femeninos europeos, con un 41% de los europeos perteneciendo a alguna de sus ramas. Dicho clan surgió hace 20.000 años entre los valles del Dordogne y Vezere en el sur-centro de la actual Francia.[11]

Hay una larga historia sobre los vascos porque se consideran a sí mismos genéticamente diferentes, y un grupo separado. Una especie de reliquia de los europeos de antes de que comenzara la agricultura. Pero en realidad son muy europeos. Si analizas su ADN mitocondrial son más europeos que los europeos… de manera que están bastante relacionados. Su principal peculiaridad es que entre los vascos, es más extraño que en ningún otro grupo europeo, encontrar descendientes del clan de Jazmín, (único clan no originario de Europa, al que pertenecen alrededor de un 12% de los europeos nativos), que vivió en oriente medio hace aproximadamente 8.500 años, pero cuyos descendientes entraron en Europa con los primeros agricultores. Y aunque la agricultura y ganadería llegaron al país vasco más tarde que al resto de Europa…, es muy extraño encontrar descendientes de Jazmín entre los vascos. Esa es la diferencia principal con el resto de los europeos; pero no es una gran diferencia.

2001-2003. Estudios realizados entre otros por Comas, Calafell, Plaza,[12]​ Bosch[13]​ de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, y otros autores,[14]​ contradicen las conclusiones de Arnaiz-Villena y confirman el estrecho parentesco entre poblaciones ibéricas y europeas y la importante barrera genética que ha supuesto el estrecho de Gibraltar.

2007. El genetista Spencer Wells, director del Genographic Project de National Geographic ha señalado que genéticamente los vascos son idénticos al resto de los íberos. Tienen ligeras frecuencias distintas, propias de una población aislada de iberos[4]

La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, más conocida como mal de las vacas locas, fue la culpable de una serie de estudios genéticos que descubrieron que en el País Vasco existía una mutación genética extraña que podría dar más pistas sobre el polémico origen de los vascos. Lo mismo se podría decir de un tipo de Parkinson hereditario que sufre un 10% de la población guipuzcoana.

Sobre el idioma vasco: el euskera

Según la región, se le llama euskala, eskuara, eskuera, eskara, eskera, eskoara, euskiera, auskera, oskara, uskera, uskaa, uska, üskara, vasco o vascuence. Los especialistas, una vez más, no se ponen de acuerdo respecto al origen de esta lengua.

Dicho idioma ha tenido influencia en las lenguas romances españolas.

Véase también

Referencias

  1. E. Collignon.- "La Raza Vasca: estudio antropológico"(Paris, 1899)
  2. Razas y Pueblos de la tierra, por Deniker (Paris, 1900).
  3. Miguel de Unamuno aludía constantemente al término de raza vasca, por ejemplo: "Si hay algún hombre representativo de mi raza, es Íñigo de Loyola, el hidalgo guipuzcoano que fundó la Compañía de Jesús, el caballero andante de la iglesia, el hijo de la tenacidad paciente. La Compañía, me decía una vez un famoso exjesuita, no es castellana, como se ha dicho, ni española, es vascongada. Y vascongada hasta en sus defectos. Es vascongada en su terquedad pacienzuda, en su espíritu a la vez autoritario e independiente, en su horror a la ociosidad, en su pobreza de imaginación artística, en su fuerza para acomodarse a los mas distintos ambientes, sin perder su individualidad propia". "Sí; las Filipinas las ganó para España mi paisano Legazpi -- uno de los hombres más representativos de mi raza vasca, como lo fue también muy representativo de ella, la suya y la mía, Urdaneta; - y las ganó con el cerebro y no con el otro órgano de donde han sacado sus determinaciones no pocos de los conquistadores á lo Pizarro, de espada y tranca."
  4. "Los trece hombres de la costa tenían el sello característico de la raza vasca: cabeza ancha, perfil aguileño, la pupila muerta por la constante contemplación de la mar, la gran devoradora de hombres. El Cantábrico los conocía; ellos conocían las olas y el viento." (Pío Baroja)
  5. [1] "... lo que demuestra el amor inmenso que siente Ud. por la justicia y por la raza vasca, a la que Ud. pertenece" (Colecciones Mexicanas. Españoles en México-Siglo XIX.C11, E9, D7, reg. 1864. Folio 200.)
  6. [2] "Loyola era una vasca de raza y una persona con mucha generosidad"" (Federico Trillo al fallecimiento de Loyola de Palacio)
  7. "Cortos en palabras, pero en obras largos" (Tirso de Molina, primer acto de "La prudencia en la mujer")
  8. La celticidad de los vascos
  9. Hacia el origen de los vascos. Secuencias de DNA mitocondrial antiguo del País Vasco. sección de Antropología del Dpto. de Biología Animal de la Universidad de Barcelona
  10. An mtDNA Analysis in Ancient Basque Populations: Implications for Haplogroup V as a Marker for a Major Paleolithic Expansion from Southwestern Europe. Summary: mtDNA sequence variation was studied in 121 dental samples from four Basque prehistoric sites, by high-resolution RFLP analysis. The results of this study are corroborated by (1) parallel analysis of 92 bone samples, (2) the use of controls during extraction and amplification, and (3) typing by both positive and negative restriction of the linked sites that characterize each haplogroup. The absence of haplogroup V in the prehistoric samples analyzed conflicts with the hypothesis proposed by Torroni et al., in which haplogroup V is considered as an mtDNA marker for a major Paleolithic population expansion from southwestern Europe, occurring ∼10,000-15,000 years before the present (YBP). Our samples from the Basque Country provide a valuable tool for checking the previous hypothesis, which is based on genetic data from present-day populations. In light of the available data, the most realistic scenario to explain the origin and distribution of haplogroup V suggests that the mutation defining that haplogroup (4577 NlaIII) appeared at a time when the effective population size was small enough to allow genetic drift to act—and that such drift is responsible for the heterogeneity observed in Basques, with regard to the frequency of haplogroup V (0%–20%). This is compatible with the attributed date for the origin of that mutation (10,000–15,000 YBP), because during the postglacial period (the Mesolithic, ∼11,000 YBP) there was a major demographic change in the Basque Country, which minimized the effect of genetic drift. This interpretation does not rely on migratory movements to explain the distribution of haplogroup V in present-day Indo-European populations. (The American Journal of Human Genetics, Volume 65 ,Issue 1 , Pages 199 - 207. N . Izagirre , C . de la Rúa)
  11. Oxford ancestors "The clan of Helena (Greek for light) is by far the largest and most successful of the seven native clans with 41% of Europeans belonging to one of its many branches. It began 20,000 years ago with the birth of Helena somewhere in the valleys of the Dordogne and the Vezere, in south-central France. The clan is widespread throughout all parts of Europe, but reaches its highest frequency among the Basque people of northern Spain and southern France."
  12. Polimorfismo de inserciones Ibéricas y Norte-Africanas: Evidencia de una fuerte barrera genética a través del Estrecho de Gibraltar
  13. Genética e historia de las poblaciones del norte de África y la Península Ibérica
  14. Relaciones Filogenéticas entre las Poblaciones Autóctona Vasca, Georgiana (Cáucaso) y Bereber (Mauritania) desde la Perspectiva de la Región Hipervariable del ADN Mitocondrial y Polimorfismos del Cromosoma Y"Finalmente, la conclusión general a la que puede llegarse es que tanto los linajes matrilineales del análisis de los segmentos hipervariables HVI y HVII del ADNmt, como los linajes patrilineales de los SNPs del cromosoma Y han demostrado que no hay indicios que demuestren que exista o haya existido una relación genética estrecha entre las poblaciones analizadas, autóctonos vascos, georgianos y bereberes. Además, de este estudio se desprende que no puede asumirse una clara diferencia entre la población autóctona vasca y sus poblaciones vecinas europeas que permitiera determinar que pertenecen a dos poblaciones fundadoras diferentes."

Enlaces externos