Imperialismo cultural
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Se llama Imperialismo cultural a toda forma de imposición ideológica desarrollada a través de los medios de comunicación y otras formas de producción cultural a fin de establecer los valores de una sociedad dominante en una determinada sociedad periférica o dependiente. También es el nombre que recibió el "Gran Capital" y la dominación de los países centrales. Este nombre fue impuesto por una corriente crítica que tuvo un gran auge durante las décadas de 1940 y 1970 en Europa y América Latina. Fue la llamada "Teoría Crítica" o "Sociología Crítica-Ideológica" y nació de conceptos surgidos en la Escuela de Frankfurt (o, valga la redundancia, Escuela Crítica, con pensadores como Adorno, Horkheimer, Marcuse y Benjamin).
[editar] Delimitación del término
Defendida por autores como Armand Mattelart o Ariel Dorfman, trataba de establecer una relación entre los esquemas de dominación económica globales, con el consumo de bienes culturales (principalmente productos de comunicación como programas de televisión, películas, obras literarias, etc. producidas en los países dominantes).
Esta corriente sostenía que los países ricos o altamente industrializados, no solo ejercían sus posiciones hegemónicas hacia las naciones en desarrollo en el plano económico, sino también en el cultural. El ejercicio de estas posiciones favorecía el consumo de productos culturales producidos en los países desarrollados, en los países en desarrollo, incluso por encima de las producciones locales. Los ideólogos de esta postura sostienen que a través del consumo de estos productos se ejercen acciones de franco imperialismo cultural, en las que se trataba de exportar e imponer los valores y cultura de los países desarrollados, hacia los países receptores.
Críticos de esta corriente señalan que se asume un papel de las audiencias demasiado pasivo y que en realidad, éstas tienen un poder mucho mayor en el proceso de recepción de estos productos culturales.
[editar] Imperialismo europeo
El imperialismo europeo está íntimamente relacionado con el de Estados Unidos. El imperialismo europeo se manifestó en la imposición de su cultura a sus antiguas colonias, siendo más profunda en el continente americano. A los indígenas se le obligó adoptar la religión cristiana y el idioma de los conquistadores, teniendo igual suerte los negros secuestrados de África y llevados a América como esclavos.
Aún así, alguna parte de la sociedad civil de los países latinoamericanos se ha resistido a buena parte de esa culturización[cita requerida], aunque la clase dirigente se siente europea.
[editar] Imperialismo cultural estadounidense
En el caso de los Estados Unidos, el imperialismo cultural puede verse reflejado en lo impuesto por el cine de Hollywood, que intenta americanizar a las poblaciones de otros países por medio de fílmicas[cita requerida] en donde prima la diversión al arte cinematográfico en sí[cita requerida]. En dichas películas se muestran ideales de la cultura estadounidense, creando estereotipos en las culturas y forma de ser de las personas del resto de los países del mundo[cita requerida].
En otros medios de comunicación como la televisión o la música, la influencia estadounidense se expresa en que buena parte de los programas televisivos emitidos en el mundo son producidos en Estados Unidos. De igual forma, la música estadounidense en géneros como el rock y el pop es la más escuchada.
Es lo que Frankfurt denominaba "Industria Cultural", donde se impone un sentido naturalizado de la producción cultural de los países poderosos hacia los países dependientes. Unido a la producción de cultura, los países en vía de desarrollo incorporan pautas y patrones culturales a través de los símbolos presentados por el imperialismo cultural.

